Reseña: Harry Potter y el legado maldito

El niño que sobrevivió... y volvió al mercado editorial.


BÁSICO

Título: Harry Potter y el legado maldito
Editorial: Salamandra
Autor/es: John Tiffany, Jack Thorne y J. K. Rowling

EDICIÓN

Formato: Tapa dura
Nº de páginas: 336
Año de edición: 2016
Precio de compra: 19,00€
(Puedes adquirirlo aquí)

PUNTUACIÓN: 2/5 ★★




Dos verdades y una advertencia antes de empezar a destripar el contenido de el último gran boom literario de Editorial Salamandra:

1. A mí me gusta leer teatro, así que esta no es la primera obra del género que pasa por mis manos (sí, no es una novela).

2. Aunque no he tenido nunca a Rowling en un pedestal, reconozco que su obra ha sido muy importante para mi infancia y juventud.

3. Habrá spoilers (después de las letras rojas grandes).

Pero vayamos al grano, al argumento de este guión teatral que tanto ha dado de qué hablar.

La historia empieza justo en el punto donde lo dejó el epílogo de Las Relíquias de la Muerte: con la familia Potter despidiendo a sus hijos en el andén 9 y 3/4. 

El hijo pequeño, Albus Severus Potter, es el protagonista de esta nueva aventura, que inicia con su inquietud por si el Sombrero Seleccionador decide ponerlo en Slytherin.


Claro, mejor que tu hijo sea de una casa que fomenta el bullying... ¬¬

Y es que el pobre muchacho vive siempre a la sombra de su famoso padre, cosa que le crea una profunda frustración que desencadena en una relación incómoda entre ambos.

Por ese motivo, cuando el señor Diggory se presenta en casa de los Potter, Albus ve la oportunidad de demostrarse a él y al mundo que está a la altura de su padre (y que es hasta mejor), el chico se lanza sin dudarlo en compañía de su gran y único amigo, Scorpius.



SPOILER ALERT

Sí, a partir de aquí van a aparecer como champiñones, porque la obra en sí no tiene desperdicio, y no pienso renunciar a analizarla al detalle.

La premisa de la historia, aunque algo simple, podría haber dado para una historia bonita en su mensaje, pero sus autores optaron por convertirla en el fanfic más caro de la historia (motivo por el que celebro leerlo de prestado).

Y es que, de entre la cantidad de historias interesantes que se les podrían haber ocurrido, decidieron hacer girar todo el argumento en torno a viajes en el tiempo,cambios en el pasado y alteraciones del presente.


Una muestra de la representación

Eso sí, si se han respetado las acotaciones que se indican en el guión, la puesta de escena ha debido ser espectacular, porque mientras lo iba leyendo me parecía más un guión de cine que uno teatral.

Esto en cuanto al aspecto formal, pasemos ahora a analizar el desarrollo de la historia, que orbita entorno a tres factores según mi criterio.



1. El factor nostalgia


El libro en sí se cimienta en los sentimientos que la saga de Harry Potter pudo producir a sus lectores: ha vendido en base a ese argumento (por eso se llama "Harry Potter y..." en lugar de "Albus Potter y...").

Toda la historia es una apelación directa a la nostalgia del lector, motivo por el cual, valiéndose de los viajes en el tiempo, se repiten y rememoran en él fragmentos de las novelas (sobretodo de El Cáliz de Fuego), y se hace desfilar sin necesidad alguna a los personajes más queridos de Rowling.

Esto se nota sobretodo con el personaje de Dumbledore, que aparece aquí como retrato y mantiene conversaciones escuetas con Harry Potter que poco o nada aportan a la trama.


Lo que tiene que ver uno...

Parecería, o al menos esa fue mi sensación al leerlo, que la historia entera se ha confeccionado a partir de esta nostalgia, sin tener realmente nada nuevo que aportar a los lectores. Pero sigamos con el análisis...



2. Las ideas manidas


Es, tras la nostalgia, el elemento más frecuente de encontrar en las más de trescientas páginas que forman este guión, y lo que lo convierten en un monumental fanfic a mis ojos (sin desmerecer a los que escriben fanfics, porque hay algunos francamente buenos, pero no este).

Durante toda la obra, los giros de guión parecen estar hechos para complacer el paladar del lector, como si los autores hubiesen querido unir las ideas más populares entre los fans para crear una nueva historia.


Ay ay ay... Pero qué truco comercial más discreto...

Lo peor de todo, es que el recurso se aplica de la peor forma posible, dando como resultado escenas que, o bien son totalmente gratuitas, o bien son completamente predecibles.

En ambos casos el resultado es nefasto. Y no solo eso, las técnicas narrativas se utilizan aquí con tanta falta de cuidado, sobretodo el principio del arma de Chéjov que, por decirlo de algún modo, se ve el truco detrás de la tela.

Tengo ejemplos, no vayáis a pensar que comento sin daros fundamento. He aquí mi lista.

- El mejor amigo del protagonista es... Scorpius Malfoy: el hijo del enemigo de Harry.

- Albus, el inseguro hijo, acaba en... Slytherin.

- La manta de Lily que (oh milagro) Harry recuperó gracias a su primo y que Albus rechaza... será un elemento fundamental para la trama.

- Los viajes al pasado... Joden el futuro de forma irreversible.

- La misteriosa chica que los ayuda sin motivo alguno... resulta ser la gran villana de esta historia.

- A Harry le duele la cicatriz... ¡Porque vuelve Voldy!


Sí, vuelvo a ser yo. En un ratito sabréis de qué me río ^^

Y podría seguir con esta lista, pero no sé si valdría la pena hacerlo, pues basta con decir que casi todos los acontecimientos de la historia ocurren de forma evidente hasta el aburrimiento.

La trama y la voluntad de los autores se impone así a todo, forzando incluso a los personajes a actuar de una forma que no les corresponde. Pero eso no es lo peor...



3. El mensaje


Creo que esta es la parte que más me ha molestado de toda la obra, más incluso que las actitudes arbitrarias y contradictorias que toman los personajes.

La historia no tiene ningún mensaje, y termina del mismo modo que empieza: con Harry y Albus manteniendo una relación tensa e incómoda que, en la última escena se trata de aligerar con recursos humorísticos.


La única conversación padre-hijo que de verdad resolvió sus conflictos

Sin embargo, lo más dañino de la misma son los mensajes no-evidentes que transmite, y no hablo ya del conocido e inexplicable odio sistemático a Slytherin, ni de la estigmatización de los Malfoy. Ni siquiera hablo del doble rasero propio de Rowling.

No, es algo mucho más flagrante: el trato que reciben los personajes femeninos.

Aunque su número va casi a la par de los masculinos (6-5 aproximadamente), su incisión en la trama es casi nula, y en las escasas ocasiones en las cuales son desencadenantes de la acción, lo hacen como agente pasivo.

Para que nadie me eche a los lobos, pemitidme que analicemos a tres de estos personajes femeninos:


a) Hermione

Poco hay que decir sobre quién o cómo es Hermione: el cerebro del equipo, la luchadora incansable, la ingeniosa... Sin embargo, con su matrimonio parece haber perdido cualquiera de estas habilidades, y en el libro se nos presta una nueva Hermione.


"A partir de ahora seré así: hermosa, femenina y madre"

La Hermione de El legado maldito, si bien ocupa el cargo de Ministra de Magia, sigue actuando supeditada a la voluntad de Harry Potter y mostrándose complacida con su posición de madre y esposa.

No señalo esto último como algo intrínsecamente negativo, sino como ejemplo de cierta anulación de la vieja Hermione. De acuerdo: es una mujer más madura y con la edad se pierde energía. Eso puedo entenderlo, pero no su absoluto margen de tolerancia a las estupideces de su marido.

En la historia se trata de mantener la farsa de que Hermione sigue teniendo un carácter de mil demonios mediante pullas vacías que le lanza a Ron, pero también la vemos siendo amonestada por negligencia en varias ocasiones. 

Vemos una Hermione insegura, que se equivoca y que necesita el apoyo de Harry para salir airosa de una asamblea extraordinaria que ella misma ha convocado (y en la que acaba subiendo al estrado a opinar cualquiera menos ella).

Y tampoco las Hermiones de las realidades paralelas se libran de una debilidad crónica: ni la terrible profesora de defensa contra las artes oscuras, ni la oculta rebelde buscada por todo el mundo. 

Ambas sucumben y se enternecen en cuanto se menciona una posible relación con Ron Weasly, como si ese amor anulase cualquier otra cosa y la convirtiese en una cervatilla.

Además, a diferencia de cómo sucedía en la saga, Hermione aquí no actúa. Se limita a esperar y a ser desencadenante pasivo de la acción. Vale que no es protagonista, pero esta Hermione esta desprovista de resolución.


b) Ginny


Tampoco la señorita Weasly (ahora Potter) es tratada aquí con consideración, y su único papel en la trama es servir de apoyo a Harry y velar por la paz entre él y su hijo Albus.


"Seré la dulce y delicada señora Potter"

Ginny es, como diría mi profesora, la doctora Mary Nash, un nuevo paradigma de ángel del hogar. Al margen de su papel como madre y esposa, no toma partido. E incluso es apartada por los autores de la acción (no interviene, a pesar de ser bruja, en el combate entre Harry y Draco que sucede EN SU PROPIA CASA).

Este comportamiento maternal además es criticado por su propio marido y presentado como una brutal ida de olla de Ginny. Por poner un ejemplo, cuando Albus desaparece sabemos que ella blinda la habitación de su hijo y que no deja entrar a nadie en él.

Aquí Ginny actúa como una leona guardiana de "su templo" (expresión utilizada por Harry que me sentó como una patada en los cojones metafóricos).


c) Delphi 

Delphini es la gran rival a derrotar de esta historia, la hija de Voldemort y Bellatrix Lestrange (ahora ya sabéis de que se reía el calvo... Ole, ole y ole). Al principio de la historia es presentada como una mano amiga para Albus y Scorpius.


"¿Padres?  ¿Has dicho que somos... padres?" O_o

Es mayor que ellos, y los guía en su misión de recuperar a Cedric, consintiendo incluso que Albus se enamore y carteé con ella.

Más adelante se descubre que la señorita Delphi no es quien dice ser (no es sobrina de Amos Diggory), y que su verdadero objetivo es cambiar el pasado para recuperar la era de oscuridad de su padre. 

Cuando todo esto es descubierto, vemos a una Delphi nueva: sanguinaria, fría e implacable. Una bruja todopoderosa descontrolada y atrapada en el pasado. Es una enemiga que causa pavor entre los magos.

Tenía todos los puntos para ser una gran villana, casi al nivel de Voldemort... Pero no.

A Delphi no se le permite el honor de ser una gran villana, y poco después de descubrirse su identidad la vemos actuar movida por sus emociones, y así lo explican los demás personajes: es solo una niña que quiere conocer a su padre, al cual adora (toma síndrome de Electra).

Mira, hay muchas formas de humanizar a un villano sin convertirlo en una caricatura, y la suavización de Delphi es el mejor ejemplo de lo que no debe hacerse: en poco menos de diez páginas pasa de ser un peligro potencial a convertirse en una huérfana que no quiere serlo.


Y paro ya de hablar del tema, porque me enciendo al ver lo mal tratado que es en esta obra el género femenino en esta obra (si hasta McGonagall, ahora directora de Hogwarts, acaba plegándose a los intereses personales de Harry ¬¬).

No es que en la saga original las mujeres brillasen por su excelencia, pero al menos no eran relegadas a ser un simple apoyo.



Gracias a todos estos factores, nos encontramos ante una obra de teatro cuyo argumento parece sacado de un foro de fanáticos de Harry Potter, que maltrata a los personajes de la saga original, y que ni siquiera podría pasar el test de Bechdel.

Lo único ligeramente positivo que le he encontrado al libro han sido los reproches que algunos de los personajes, en especial Draco Malfoy y Albus, le dedican al jodido egocéntrico de Potter: ya tocaba que alguien le dijese a la cara que ni es la polla con cebolla, ni se merece que besen por donde pisa.

Por todo esto, este libro se ha convertido en la lectura que peor puntuación ha obtenido desde que empecé a reseñar libros en el blog, hará cosa de un año.

Aún así, si tenéis oportunidad os animo a leerlo. En primer lugar, porque quedarse con la opinión de terceros no es siempre la mejor opción; y en segundo lugar porque las pullas que le lanzan a Harry no tienen desperdicio.



¡Nos leemos! ^^


3 comentarios:

  1. El problema es que creo que no he leído una sola crítica positiva del libro xD. Eso sí, ninguno ha destripado el libro de la manera en que lo has hecho tú y me ha parecido bien para saber en qué falla. Y desde luego lo de los personajes femeninos es demasiado sangrante como para querer leerlo de prestado o tan siquiera pirata. Tengo muchos libros pendientes como para perder el tiempo xD.

    No sé si originalmente estaba concebido así o si desde luego tenían pensado desde el principio en crear un producto para vender y no una obra que realmente continuase con la historia

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    1. La sensación que me dio a mí es que este libro estaba concebido para reventar el marcado y complacer al fan medio de la saga (porque con el exigente no lo van a lograr).

      Lo que han hecho a algunos personajes es casi delito, pero a mí los cambios de actitud de Hermione fueron los que más me chocaron u_u

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  2. Yo también le he dado dos estrellas en goodreads. Lo de los personajes femeninos me pareció un insulto, sobretodo con Hermione. Ron parece todavía más estúpido que en la saga y Harry mucho más egocéntrico y forzado si es que cabe.
    Lo de los viajes en el tiempo y que vuelva Voldemort es cansino y los diálogos de Snape son ridículos.
    Juegan con la nostalgia hasta el punto que me da vergüenza.
    No entiendo como la Rowling ha podido dar el visto bueno a semejante caca.
    No obstante a nivel teatral debe haber sido un espectáculo.
    ¡Buena reseña!

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