3 requisitos para crear una gran historia


Porque para escribir, no basta con juntar letras...

No son pocos quienes, en un momento u otro de su vida, sienten el deseo irrefrenable de tomar papel y boli para arrancar del fondo de su alma una historia.

Muchas de ellas, la gran mayoría, jamás se concluirán. Otras, ni siquiera se habrán empezado. Y las pocas que logren terminarse, en muchos casos, acabarán abandonadas en un cajón, acumulando polvo.

Sin embargo, una minúscula porción de esa totalidad logrará evadir el olvido. O al menos luchará por hacerlo, porque como cualquiera que escribe sabe ya de sobra, escribir no es en absoluto un ejercicio sencillo; requiere dedicación, planificación y trabajo duro. Y aún con todo eso, nada garantiza que tu historia no acabe muriendo sin remedio.

Con el objetivo de evitar (en la medida de lo posible) tan funesto final, os dejo a continuación una serie de consejos para hacer de vuestras historias algo único, que si bien no es garantía de que vayan a convertirse en Top 10 de Amazon, sí que servirán para que quienes os lean, disfruten.



1. Huye del tópico

No hay nada que de más rabia a un lector que saber cómo va a terminar una historia poco antes de empezarla. Salvo que tu novela sea un clásico de la literatura (y en ese caso, tú ya debes estar muerto), los finales cantados van a convertirse en motivo para no leer tu novela.

No importa lo original que hayas sido para el diseño de personajes, ni el bello mensaje que encierren tus palabras: si se ve venir cómo termina, el lector se marchará.

Y lo mismo se aplica a los argumentos fotocopia: aquellos que son un copy-paste que va de una novela a la siguiente, contagiando las estanterías de las librerías como un virus potencialmente agresivo.

Busca las 7 diferencias

Aunque Hollywood se empeñe, el público no desea ver una y otra vez la misma historia, manida y remasterizada hasta el hartazgo. Como diría mi abuela, visto un león, vistos todos, y lo mismo puede aplicarse a las historias.


Cuanto más tópica o "de corte clásico" sea tu historia, menos opciones tendrá de captar lectores. O lo que es peor, de diferenciarse del numeroso y amplio mercado existente.



2. Olvídate de los personajes-cromo

Del mismo modo que al lector medio le aburre soberanamente leer diez veces la misma historia, encontrarse con personajes cliché también hace que se le pasen las ganas de continuar con una historia.

Hace ya un tiempo, hablé sobre los personajes tópicos de la fantasía, de modo que no insistiré demasiado en este aspecto. Solo decir que, si tu personaje podría intercambiarse por otro sin que la trama sufriera cambios, algo no está funcionando.


Esto, niños, eran cromos: no las tarjetas transparentes esas... ¬¬

Sí, sabemos que los escritores somos una suerte de esponjas y que, cuando vemos algo que nos fascina, buscamos incorporarlo a nuestras historias. El problema es que Gandalf, por ejemplo, es fascinante porque es único dentro de su campo: los 300 magos random que se inspiran en él, acostumbran a ser sombras que pronto se olvidarán.

Tu objetivo como escritor es crear personajes que sean memorables, no simples calcos de aquellos que ves y lees (y crees que funciona). Y sí, es más fácil de decir que de hacer, pero eso no significa que sea imposible.

Podemos dar una vuelta de tuerca a todo. Mirad sino a Delbaeth; ese tipo es de todo menos el típico elfo de novela fantástica. O Glokta... No diréis que ninguno de los dos es un personaje tópico, ¿a que no?



3. Sin nada que decir, no escribas

Otro error que puede hundir para siempre tu historia es la carencia de un mensaje claro en ella. Entendemos que la lectura es una actividad de ocio, pero la escritura debe aspirar siempre a transmitir un mensaje.

Ojo a esto: transmitir. No adoctrinar. Nuestros lectores, aún si escribimos para niños de tres añitos, son seres con conciencia propia que no necesitan de tu sapiencia para ser alguien en la vida.


El mensaje de muchas novelas

Del mismo modo que una historia con pretensiones a convertirse en guía moral causa rechazo, una historia que no cuenta ni transmite nada, también será vista como insulsa y prescindible por parte de su público potencial. No les juzgues; la vida es muy corta para gastar leyendo obras que no van a aportarles nada nuevo.

Por lo tanto, antes de lanzarte a escribir una novela exitosa desde el punto de vista comercial porque cumple con todas las leyes de marketing que has leído en los trescientos libros sobre cómo escribir mejor, plantéate seriamente qué es lo que de verdad pretendes transmitir con ella.

No es necesario que desgranes en ella el valor de la amistad en todas sus vertientes, ni siquiera que abanderes uno de los grandes temas de la humanidad (la guerra, el amor y la muerte). El lector disfrutará igual con algo menos pretencioso, como el valor de uno mismo, siempre que este haya sido escrito de corazón.

Porque otra cosa no, pero los lectores tienen un detector muy fiable para los mensajes falsos, o lo que es lo mismo: proclamas bienquedas metidas con calzador para ganar adeptos y tapar una historia sin fundamento ni objetivos.

Dado que no vas a poder engañarles, mejor no lanzarse a escribir hasta tener claro lo que uno quiere decirle al mundo. Y que nadie sufra, el día que menos lo esperas, como una revelación, sabrás qué quieres contar. 

Y mientras eso sucede, para no perder la práctica, nada mejor que ir escribiendo relatos ^^



Siguiendo estos consejos, evitaréis crear nuevos monstruos insulsos con los que rellenar librerías. Y no, tal vez no sirvan para catapultaros al pilar literario de quienes viven de juntar palabras, pero al menos habréis logrado crear algo con valor real, al margen de lo que opine la crítica.

Salvo por estos consejos (que es lo que son, simples recomendaciones), no hay ningún truco ni fórmula que haga de una historia La Historia. Eso, me temo, es cuestión de no dejar de escribir, aún cuando se ponga feo continuar, y no dejar de intentarlo.

Aún así, estimados lectores, estos no son los únicos requisitos a tener en cuenta para escribir una historia de calidad, y seguro que a vosotros se os ocurren muchos más, de modo que, como siempre, os animo a dejar constancia de ello en los comentarios para que podamos aprender todos.

¿Quién sabe? Tal vez así damos con esa fórmula mágica para crear la novela perfecta... 

¡Nos leemos! ^^

1 comentario:

  1. ¡Hola!
    Ahora mismo tengo un proyecto entre manos y me alegra comprobar que tus consejos se pueden aplicar al mismo. Aunque ahora sé que debería esperar un poquito más para ponerme a escribir porque he encontrado el mensaje pero tengo que pulirlo para que vaya en armonía con la historia.

    Muchas gracias por tus consejos, un saludo!!

    ResponderEliminar